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jueves, 15 de julio de 2010

Moja bieda: la meva dissort



Moja bieda: mi infortunio

La Compañía de Danza del Teatro de Alaró ofrece estos días en diversas localidades de Mallorca un espectáculo de danza contemporánea en la calle, homenaje a Chopin en la celebración del bicentenario de su nacimiento. La coreografía y la dirección corresponden a Carlos Miró, intérprete también junto a Manuela Marcé, en el que es un paso a dos con solos y silencios de poco más de media hora de estremecida duración. La presentación fue el viernes 9 en el Auditòrium de Sa Màniga de Cala Millor, programación especializada en danza, y las próximas representaciones, el sábado 17 en La Cruz de Santa Ponsa (Calvià), esta vez añadiendo la noche y los focos como elementos escénicos, y una siguiente cita para la noche especial que la población residente de la compañía –Alaró- prepara con el arte –AlArt-, algo así como la Noche en Blanco para una población de cinco mil habitantes, en la que este espectáculo encontrará dos ubicaciones distintas –siempre en la calle-, favoreciendo el recorrido de una noche de arte, exposiciones, música y encuentros nocturnos que preludia las fiestas locales; será la noche del 6 de agosto.

Tres elementos integran el espectáculo: el homenaje a Chopin; la música compuesta por éste en Mallorca, vínculo especial el que tiene con un lugar en el que se ensalza su obra y figura; no sorprenderá a nadie que me conozca mi teoría sobre la fuerza y la huella de la música compuesta en su estancia en Mallorca.

El tercer elemento que integra el espectáculo es descriptivo: un momento histórico de la vida de Chopin: el desencuentro amoroso con Maria Wodzinska, chica polaca de buena familia a la que conoció y trató durante su infancia y juventud gracias a las relaciones mantenidas con los hermanos Wodzinsky y a las visitas y estancias hechas a su casa de campo. Desde París establece relación epistolar pero su intento de que pase a ser formal y seria encuentra la negativa de la familia de ella, que a pesar de que ya da visos de ser un joven prometedor en el campo musical, sospechan en él una vida breve y físicamente difícil, como sucederá.

Con las palabras moja bieda: mi infortunio atadas con un lazo rosa guarda Chopin en un cajón las cartas de ella.

Este episodio es el que recrea el paso a dos de la Compañía de Danza del Teatro de Alaró presentado en el Auditòrium Sa Màniga de Cala Millor y que itinera este sábado a Santa Ponsa (Calvià) y en agosto a Alaró.

La representación que ofrecen Carlos Miró y Manuela Marcé es un espectáculo de danza contemporánea en la calle sin límites escénicos, utilizando como elementos escenográficos los que se encuentran en la plaza que simplemente delimitan para su uso con una cinta, pero únicamente ellos saben que contarán como tales. Para nosotros son una sorpresa: el árbol cuando se suban a él, o la farola, incluso el banco como punto de inicio; o la señal urbana donde resonará la bofetada de la ruptura...

Danza descriptiva de situación, de sentimientos, de encuentro de cuerpos y expresión de estados de ánimos, complementaria de la música de Chopin, todo conseguido mediante saltos, caídas, muchas caídas, y gran uso del suelo, en el que ruedan, parecen deslizarse –y eso que no hablamos de tarima, calle significa suelo sin preparar- y carreras para la descripción de la alegría, como quien va al encuentro de otro.



El paso a dos tiene una estructura clara en tres partes. Se inicia con una selección de breves piezas líricas de esas tan sublimes –como dice George Sand-, que son como pequeños pensamientos o estados de ánimo. Es una selección de los Preludios opus 28 en los que trabajó y concluyó en Mallorca, hecha por Carlos Miró, que acaba con el más famoso de todos ellos -también el único largo-, el número 15, conocido como de La Gota de Agua, cinco minutos de música con el inquietante ritmo ostinato chopiniano, que lleva a los bailarines a la ruptura amorosa.

Silencio para marcar un corte en la progresión. Se bailará este silencio, algo que es muy especial. Con el sonido de la Balada número 1 empieza una ensoñación. Amorosa. No importa ahora no ser correspondido; es el amor, y nos muestran en juego de danza, en juego a dos, todo lo que supone, hasta dónde llega la felicidad. Carreras, persecución, encuentros felices en un juego de roces, de síes y noes.


Pero no, no podía ser, y la realidad se impone. Ha escogido Carlos Miró un movimiento de la Sonata opus 35 compuesta también en Mallorca y que ha adquirido casi rango de pieza única: la Marcha fúnebre. La flexibilidad y la fortaleza de los cuerpos se pone a prueba. Tanto será el chico quien cargue a la mujer como al contrario, antes de que irremediablemente la realidad descriptiva de la coreografía les separe. El rodará, llegado su fin, por el suelo, de todas las maneras que nos podamos imaginar –y alguna más- hasta que la despedida de los cuerpos sea clara e irremediable. Ha llegado el fin.

martes, 22 de junio de 2010

George Sand, una vindicació




Aprofitant que el Pisuerga passa per Valladolid, és a dir, la celebració del bicentenari del naixement del músic Frédéric Chopin, em sembla fascinant la recuperació que s’està fent de l’obra –i també de la figura- de l’escriptora francesa George Sand.

M’ha fet collir la ploma –no ocultaré que un primer esborrany encara ho faig gastant tinta- la iniciativa de la Biblioteca Cas Metge Rei de Santa Maria: una esplèndida guia de lectura vers George Sand que podreu trobar a la seva seu i en versió pdf tant elles com jo mateixa us podrem enviar.

No hi ha més que fullejar-la junts. A part de les distintes edicions del conegut Un hivern a Mallorca que es pot llegir en francès o castellà –en alemany i anglès també a les tendes de souvenirs-, no era possible trobar fins enguany una versió catalana ni cap de completa d’Història de la meva vida. La seva relació vital i intel•lectual amb en Chopin pren part important en ell.

La seva edició ha vist la llum en traducció de Caterina Calafat gràcies a la col•lecció George Sand que ha encetat amb aquest llibre el Consell de Mallorca juntament amb la Universitat de les Illes Balears en co-direcció de Biel Mesquida i Rosa Capllonch. Anuncien com properes les publicacions de Consuelo, Lélia i Spiridion, en aquest ordre. Confio que es donin pressa, malgrat Spiridion, que és la novel•la que va concloure a la seva estada mallorquina, “als gemecs del cerç en els claustres en ruïnes”, es troba també al nostre abast, en traducció al castellà de Valeria Ciganda editada recentment - l’any 2008- per Gabriel Quetglas Editor.

Lélia, de la qual l’autora va preparar aquí correccions per a una nova edició, és la més urgent. Té importància en quan al contingut de la història de parella que narra, relacionable amb la viscuda amb en Chopin. I d’aquesta, actualment, no és fàcil trobar ni tan sols una versió original francesa, tan exhaurida com la traducció al castellà de 1843. Ni en les biblioteques.

I si estam fent menció d’una escriptora consagrada al seu país, sorprèn que siguin poques més les referències que es puguin trobar a les biblioteques balears. Sí, costa llegir la seva literatura i fer-se càrrec de qui és ella com escriptora.

Finalment, vull destacar l’existència de dues biografies novel•lades sobre la seva figura, ambdues sorgides de les plomes d’escriptors locals. George o el perfum dels cedres de Gabriel Janer Manila i Corambé: El dietari de George Sand, deguda a Miquel López Crespí, en la qual, sense separar-se de la realitat del que va esser la vida amb el músic:

“Només Chopin t’ha permès apropar-te al teu somni de l’art universal, de la bellesa eterna que has perseguit arreu deixant bocins del teu cos, llàgrimes i sofriments en el camí”. pàg. 78
Perquè posa en paraules de Maurice Manceau:

“amb Chopin has estat prop dels déus”
abans de fer un vindicació de l’autenticitat, la integritat i l’entrega al treball amb missatge:

“Fa anys, (...) érem nombrosos els que pensàvem que no es podia separar la vida de l’artista de la seva obra. La mentida ens repugnava. L’autor havia de ser fidel a les seves idees, al seu poble. Louis Blanc, el mestre de la conspiració perfecta, volia fer de la política un art..., l’únic art vertader! I Marx, des de Londres, deia que aviat finiria la divisió entre treball manual i intel•lectual.” pàg. 64

És l’esperit de la Revolució, de la República i de la visió política de la vida. Però també és el començament de la revisió de la mirada que sempre hem tengut sobre George Sand a Mallorca, els mallorquins.

No deixa d’esser una reivindicació vàlida d’una escriptora a qui a Mallorca només injuriam per unes paraules cíniques a un dels llibres que iniciaren la literatura de viatges. I que han fet més bé que mal per donar a conèixer Mallorca.